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¡Yo Soy Tu Guía del Mal Padre! Guy Delisle

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Guía del mal padre 4

“Mira las estrellas. Los grandes reyes del pasado nos miran desde las estrellas así que, cuando te sientas solo, recuerda que esos reyes siempre estarán ahí para guiarte… Y yo también.”

Con esa frase Mufasa se presentaba como el padre ideal en el Rey León. Un padre muy distinto al que Guy Delisle nos presenta en Guía del mal Padre 4.

La cuarta entrega de su obra de vida autoplasmada de manera gráfica es una de estas pequeñas joyas que nos viene en formato de bolsillo de la mano de Astiberri.

Autor: Guy Delisle
Editorial: Astiberri
Páginas: 192
Formato: Tapa Rústica con solapas
Precio inicial: 12€

Sinopsis:

Desafiar a sus hijos a videojuegos cuando hacen los deberes, olvidar a su hija en una tienda y hacerle creer lo contrario, hablarles de su maravillosa vida de estudiante… cuando ellos no existían. Guy Delisle, autor de obras como ShenzhenPyongyangCrónicas birmanasCrónicas de Jerusalén y Escapar, tan paternalmente incorrecto como siempre, recupera con Guía del mal padre 4, cuatro años después de la anterior entrega, su papel preferido: ¡mejor (mal) padre del mundo! Su receta: una buena dosis de mala fe, enfados inoportunos, un montón de chiquilladas y, sobre todo, mucho humor.

Guy Delisle juega de nuevo en este cuarto tomo de la serie con nuestro sentimiento de culpa y se adjudica, para mayor disfrute de sus lectores, el papel de padre irresponsable y canalla. Delisle se divierte pervirtiendo el imaginario infantil y actúa como un adulto mezquino ante sus hijos sin prestar atención a las consecuencias de su proceder y del contenido de las historias que les cuenta.

Para aquellos que no conozcáis a Guy Delisle permitid que me ponga como un yayo aleccionador por un segundo. Si algo define al autor de Guía del mal padre es su capacidad de plasmar experiencias propias o de otras personas en una clave de sátira (aunque muchas veces lo único que asoma es la crítica social). En este sentido encontramos varias obras que reflejan la propia experiencia del autor. De todas ellas, tal vez Pyongyang y Crónicas de Jerusalén sean de las más vistosas. En ellas el autor narra una experiencia de un viaje a Corea del norte y a Jerusalén respectivamente y nos muestra imágenes como esta:

Todas estas experiencias le permiten al autor identificar ciertos clichés y momentos desde un prisma totalmente distinto al que estamos habituados (no sin una cierta autocrítica en el proceso). Algo que pudo conseguir gracias a sus estancias acompañando a su esposa (perteneciente a Médicos Sin Fronteras)  y a cierta labor periodística por su parte. En sus obras el tono de sátira es básico. Aunque, en muchos casos, el humor que deja paso a la crítica nos presenta un mundo de libertades escasas y con líneas muy marcadas.

Este conjunto de experiencias es el que está presente en la tetralogía de Guía del mal padre. Con un formato mucho menor en páginas que otros de sus productos, la cuarta entrega de esta saga nos permite vivir nuevas experiencias del personaje con un tono muy exagerado de humor. Algo que hace recordar a obras como Darth Vader e hijo de Jeffrey Brown (que espero hayas ojeado ya, de lo contrario arrojaos a vuestra librería más cercana).

El resultado de Guía del mal padre es la presentación de escenas cotidianas con una cierta inversión de papeles. Muy a menudo nos encontramos a un padre que toma el rol de un niño en vez de su situación de adulto, o que es aleccionado por sus dos hijos preadolescentes. Las escenas vinculadas al colegio hacen sus conexiones de manera amena y produce una suerte de consecución de gags que nos entrega un buen rato.

En general el dibujo de la obra es simple, parece hecho de un trazo directo y sin ningún tipo de floritura o sobrecarga. No obstante, el nivel de presentación de las viñetas, el juego entre saturación y simpleza, y el buen enfoque de los planos escena nos demuestran que el autor ofrece una calidad camuflada como mínimo interesante. Algo que el mismo sabe y que ya en el numero 4 te vaticina un quinto número con una simple viñeta de cambio en los personajes de sus hijos ya adolescentes (y es que el tiempo pasa hasta en los cómics)

En este sentido, si hay que sacarle alguna crítica es su escasez de contenido que se hace poco en el paladar glotón del humor y la falta de un cierto elemento sorpresa. Desde este punto de vista, es posible que Guía del mal padre sea un producto no tan bien definido como otras obras del autor a las que sí que me gustaría ofrecerles un pequeño hueco (además de las ya mencionadas crónicas).

La primera de estas obras es el Inspector Moroni, que también lanzó Astiberri en un formato integral. Refleja mucho más el dibujo personalizado del autor y juega muchísimo más con los elementos de historietista. La historia del personaje tiene un cierto aire al inspector Gadget que lo hace especialmente entrañable y el tono aunque plano en muchos casos nos da un cierto juego participativo.

En segundo lugar, la obra Escapar cambia muchísimo la visión que suele dejar el autor. Se trata de un testimonio crítico desde un tono serio y una presencia más rotunda que narra la historia de un secuestro, el del médico Christophe André secuestrado en una misión en el Cáucaso. Una obra que tiene un cuerpo narrativo muy definido y profundo. Nos hace sentir en la piel los peores momentos de la experiencia y en muchos casos nos invita a una nueva ventana a otra vida real. Algo nada fácil de plasmar que sale con un resultado casi perfecto en la obra de Delisle.

En definitiva, si estás pensando comprar Guía del mal Padre 4 lo más probable es que ya hayas tomado el pulso a sus tres anteriores entregas y hayas decidido comprarlo antes siquiera de leer este artículo. Si por el contrario estás dudando si hacerlo, la pregunta que debes hacerte es ¿me apetece algo breve o denso? Si la respuesta es algo breve pero ameno, la salida solo puede ser esta guía satírica. Si por el contrario buscas calidad narrativa con un cierto sacrificio de humor, pásate por los otros productos del autor canadiense: ¡No te dejarán indiferente!

Podéis adquirirlo aquí: Astiberri

Y si la curiosidad os pica con otros: Inspector MoroniEscapar

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