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The Sinking City

The Sinking City era mi sueño húmedo, lo reconozco. Me encantan los títulos de Frogware basados en el mundo de Sherlock Holmes, especialmente los dos últimos, y ese sistema de deducciones y exploración que puede dar a ideas erróneas o acertadas, llevarnos con ello por un lado de la historia o por otro. Por eso que este estudio se encargue de adaptar los escritos de H.P. Lovecraft, el autor maldito por antonomasia, el siniestro de Providence, cuyos escritos son fuente de inspiración y pesadillas para toda una generación de artistas…qué queréis que os diga, de base ya me vuelve loco.

En The Sinking City nos ponemos en los zapatos de un detective, Charles Reed, ex combatiente que llega a la ciudad de Oakmont, una ciudad que se hunde poco a poco en las aguas turbulentas del mar y que ha despertado a viejos poderes. Los seres de Innsmouth, las sectas de Dagon, la Llamada de Cthulhu…todos los míticos escenarios y personajes de Lovecraft se dan cita en una obra de corte modesto pero de gran ambición.

Fecha de lanzamiento: 27/06/2019
Desarrolladora: Frogwares
Distribuidora: BigBen Interactive
Disponible en: PS4 / Xbox One / PC/ Nintendo Switch
Versión analizada: PS4
Idiomas: Voces en inglés y textos en castellano
Precio de lanzamiento: 69,99 €

Hermanado con la saga Sherlock Holmes por su sistema de exploración, búsqueda de pistas, interrogatorios y sistema de deducción, The Sinking City da cabida a todas las fantasías del autor de Providence. Innsmouth y sus habitantes medio acuáticos, las sectas de Dagon, la Llamada de Cthulhu…En esta ciudad a medio hundirse debido a una horrible inundación, Charles Reed trabajará para una acaudalada (y enigmática) familia cuyo primogénito ha muerto en extrañas circunstancias. Un videojuego que parece “pequeño”, pero cuya ambición y resultados son bastante elevados.

Pero vayamos por partes. Hay muchos elementos jugables de los que hablar en The Sinking City: el primero de estos, la exploración. La ciudad de Oakmont es un mapeado bastante grande, y aunque la mayoría de edificios tengan el acceso cerrado, la sensación de mundo abierto está bien conseguida. Esto se sustenta en el sistema de misiones, que no nos indican un punto en el mapa al que ir, sino una serie de nombres de calles y señas con las que deberemos guiarnos. Esto resulta novedoso, difícil, pero efectivo, pues el mero hecho de encontrar el lugar exacto al que hay que acudir para empezar la misión ya supone un pequeño reto y nos ayuda a conocer más de la ciudad y vernos inmersos en su mundo. Puede parecer un sistema complicado, acostumbrados como estamos ya a que los mundos abiertos estén llenos de elementos en pantalla que nos guíen, pero la exploración de The Sinking City va muy unida al carácter detectivesco del juego.

Lo que nos lleva a lo que mejor hace Frogwares: interrogar, recolectar pistas, estudiar documentos, unir deducciones y usar el don de Reed, una suerte de clarividencia o sexto sentido, para dar con el orden correcto en que sucedieron los acontecimientos en la escena del crimen, suponen el grueso de esta aventura, donde cada personaje guarda un enigma y la búsqueda de la verdad pasa por poner nuestras neuronas a trabajar. Y es que se puede dar el caso de que no queramos delatar a alguien, bien porque nos gusta, porque puede ayudarnos más tarde…también deberemos unir manualmente nuestras deducciones en el palacio mental, y estas pueden llevarnos por el buen camino o por el malo. Este sistema se parece mucho a lo que vimos en los últimos Sherlock Holmes, pero adaptado al mundo de Lovecraft nos da una combinación que le sienta de maravilla al juego.

Que engancha con la parte final, la menos conseguida del juego: el combate. Habrá criaturas en Oakmont a las que no tendremos más remedio que enfrentarnos arma en mano, y aunque el sistema de crafteo y elaboración de objetos está bien, el combate es torpe, rudo y poco preciso. Además, muy injusto. Moriremos mil veces por culpa del mal apuntado, de la traicionera cámara, de enemigos que te quitan una porción desproporcionada de vida…En fin, elementos que, si bien el combate es lo menos abundante en el juego, pueden dar al traste con unas buenas horas de juego e inspirar más pereza que otra cosa…

Al medidor de vida se une el de locura, como en el juego de libro, que nos provocará extrañas visiones y aturdimiento cuando estemos inmersos en sucesos paranormales…esto no va más allá de la pura estética, pero se agradece y puede resultar perturbador en ocasiones.

La estética del juego combina un arte llamativo y sobrecogedor con unos gráficos y rendimiento general muy modesto. Frogwares nunca ha destacado por su calidad gráfica y algunos de sus títulos pecan de algo feos. El rendimiento general de The Sinking City  en Playstation 4 acusa bajadas de frame bastante grandes, tiempos de carga algo absurdos e invasivos y bugs gráficos que no merman el conjunto, pero distraen. En esto el juego es flojo, aunque no es algo que impida disfrutarlo.

The Sinking City hace mejor los deberemos como adaptación de juego de Lovecraft de lo que vimos en el reciente Call of Cthulhu: es un título con una buena historia, un sistema de juego variado y divertido y unos valores de producción que, sin ser el gran triple A que merece la cosmología terrorífica del autor, no desentona. Un juego de larga duración, elevada dificultad y muchas aristas que despunta sobre propuestas similares.

Gráficos
7
Sonido
7.5
Historia
8.5
Mecánicas
8.5

Summary

The Sinking City no es perfecto, pero me parece un firme candidato a mejor adaptación de Lovecraft al mundo del videojuego. Todos los elementos están ahí, traducidos a una jugabilidad interesante.

Total Rating

7.9
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