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Probando el nuevo God of War

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GOD OF WAR

Invitados por Playstation España, la semana pasada acudimos a la presentación y puesta de largo del nuevo God of War, con su Cory Barlog, como maestro de ceremonias en un ambiente que destilaba épica por los cuatros costados.

Emplazados un buen puñado de medios, la mañana comenzaba con un coro que cantó el tema principal del juego: una suerte de cántico vikingo que nos situaba de golpe en la realidad del nuevo Kratos. Paseaban a nuestro alrededor guerreros con hachas y escudos, para después proyectarse el trailer ya doblado al castellano.

Kratos está de vuelta, sí, pero apenas lo reconocemos. En palabras de Cory Barlog durante el evento “las anteriores entregas de la saga fueron nuestros años universitarios. Con este título entramos en la madurez.” Y esa es la primera impresión que nos ha dado esta entrega, la de un juego maduro que busca evocar sensaciones más allá del Kratos macarra y lleno de chulería que liquidaba enemigos con la facilidad de un Dios.

Aquí Kratos parece concentrado en el combate, la tensión se siente como real. La cámara junto al hombro del protagonista ayuda a una inmersión mayor. El hijo del protagonista, Atreus, nos ayudará en la aventura, pero la relación entre padre e hijo se ve ensombrecida siempre por la duda y la mentira: Atreus no sabe, al inicio de la aventura, que es hijo de un Dios. No sabe lo que significa ser un Dios fuera de tu lugar de adoración, enfrentado a fuerzas desconocidas.

Son numerosos los cambios que se producen en esta cuarta entrega de las aventuras de Kratos, y Cory Barlog nos pide “tener la mente abierta”. Los primeros compases del juego tienen un ritmo sosegado que no habíamos visto en la saga: cortar un árbol y acompañar en barca a Atreus, mientras un silencio melancólico se instaura entre ambos personajes. Al llegar a nuestro destino, lo comprendemos: necesitábamos la madera para la pira funeraria de la madre de Atreus.

Dejando de lado la acción constante y trepidante de los anteriores títulos, este God of War promete momentos como este, y en el gameplay que hemos podido jugar así se constata. El combate, gran mecánica de la saga, ha cambiado y mucho. Ahora tenemos un juego más intimista, más lleno de grises, y el combate se ha ajustado a esto. Aunque seguiremos peleando, y mucho, dejamos a un lado el hack and slash y nos centramos en un combate más de juego de aventuras. Un estilo cercano a lo visto en Hellblade:Senua’s Sacrifice The Last of Us. Y es que con este último título es imposible no hacer comparaciones: el nuevo God of War parece beber mucho de la fuente de Naughty Dog para componer una historia madura, oscura y tensa.

Según su director, “no hemos titulado a este juego God of War 4 no porque sea un reboot, cosa que no es, ni porque no queramos que se relacione con el resto de la saga. Esto es un cambio de dirección y queríamos que quedara claro. Los fans encontrarán aquí a un Kratos diferente al que conocer, y  para los que nunca hayan jugado a un God of War esta es una buena manera de empezar.” 

Gráficamente, el juego es apabullante. Con la sobriedad de tener poco texto en pantalla que nos moleste, el diseño de los escenarios, personajes y enemigos y la ejecución de los mismos, con unas texturas que quitan el hipo, y una profundidad de campo y dibujado que construyen un marco estupendo para esta nueva aventura. Con toda seguridad, la más bella que vamos a ver de Kratos por el momento.

Ciertamente, tras jugar cerca de una hora, hemos podido constatar que la cosa ha cambiado mucho, pero me arriesgaré a decir que para bien. Lo más difícil era el cambio de género: pasar de acción pura y dura y hack and slash a aventura. Pero el cambio le ha sentado bien. Donde antes teníamos un juego macarra con poca personalidad, ahora tenemos una historia llena de matices, adulta y minimalista dentro de su épico, un soplo de aire fresco. El mejor ejemplo, y Cory Barlog estuvo muy de acuerdo cuando se mencionó, sería la película Logan, que cierra la saga de Lobezno de los X-Men de una forma dramática y madura. Pues así pasa con God of War. Y no podemos esperar a que salga el juego y devorarlo.

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