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Manhwa: donde el manga pierde el nombre

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Manhwa: donde el manga pierde el nombre. 漫畫 (Parte 1)

Si en una conversación alguien menciona a la tríada Jump (Naruto, One Piece o Dragon Ball) rápidamente se producen dos reacciones: la de “¡yo también los he leído!” o la de “¡cuándo sepáis que hay mundo más allá del shonen me molestáis!”

Hoy vamos a hablar de esos “cómics orientales”, mangas que no están tan difundidos y que siguen las mismas pautas que un shonen (formato juvenil más popular del manga). Para este viaje es importante que te pongas tus ropas más impermeables porque vamos a cruzar el Estrecho de Tsushima rumbo a otra tierra oriental: Corea del Sur.

Advertencia: Si ya eres familiar con el manhwa puedes saltarte la explicación e ir directo a las recomendaciones. Esperamos que sean del agrado de los paladares más variados.

¿Por qué no seguimos en el país del sol naciente?

Para entender esto debéis comprender que igual que el cómic se vincula a occidente pero tiene su máxima representación en Estados Unidos; el manga es el estilo de arte que nació derivado del cómic, pero que ha creado sus propias características en Japón.

Pero esto no quiere decir que con el actual avance tecnológico, Japón sea el único representante del noveno arte. Esto tiene una sencilla explicación. Durante las dos últimas décadas, el crecimiento del manga en Japón destinado a colectivo japonés era tan grande que no había dibujantes suficientes para cubrirlo, por lo que rápidamente trataron de captar dibujantes del exterior (y tú pintando monigotes sin lanzarte al país de los cerezos en flor).

Esto permitió la llegada al sector de coreanos y chinos con un tesón y un talento para el dibujo que ha revitalizado la industria. Una muestra es el propio Mujik Park, más conocido como Boichi, un surcoreano cuya calidad y perfección anatómica compite sin problemas con el maestro Takehiko Inoue.

Gracias a esta subcontratación de dibujantes, y especialmente de ayudantes de animación (uno de los trabajos más duros del sector), muchos de estos  pudieron regresar a sus países con una técnica más depurada y la mentalidad de llevar sus propios mangas a un nuevo nivel.

Es aquí cuando vamos a detener nuestros ojos en Corea del Sur.

Si “manga” es un término que va de la mano con Japón; “manhwa” es el nombre con el que se conoce al cómic coreano.

Pero, ¿en qué se diferencia un manhwa de un manga? ¿No son lo mismo pero con distinto origen a fin de cuentas?

Lo cierto es que un manhwa se diferencia del manga en su difusión, sus temáticas y sus lógicas internas. Los personajes tienen mentalidades muchos más extremas pero siguen ciertos patrones que los asemejan más al mundo occidental que los personajes del manga. Esto también se resume en una forma de desarrollo de las historias diferente. Es muy común diferenciar las historias en dos perfiles narrativos: media res (la historia empieza por la mitad) o de desarrollo lineal lento.

Todo manhwa se lee como el sistema oriental (de derecha a izquierda y de arriba abajo). Su estética es más plana normalmente que la del manga, con un trabajo de viñeta más simple y geométrico y un predominio en el uso del color, aunque sí que hay algún manhwa en blanco y negro.

Todo esto se une a la principal fuente producción del manhwa: la red. El manhwa no tiene el mismo perfil de atracción que el manga y produce muchísimas menos ventas que sus primos japoneses. Por este motivo, casi toda su adquisición no suele ser en formato físico (de cual solo se consume en torno a un 25%) sino que su divulgación está más ceñida al digital. Eso, a su vez, ha provocado que el manhwa tenga rasgos del webtoon tanto en su aplicación de color como en viñetas.

En definitiva, la situación más precaria del manhwa hace que este pueda nacer de manos de autores con menos experiencia.

¿Cómo interpretamos esto?

Los manhwa son mucho más planos en cuanto a su trama, no vamos a ver grandes complots ni un perfilado excesivo en los giros argumentales. Por otro lado, son guiones mucho más frescos que atraen con bastante facilidad a cualquiera que los lea.

Y ahora, querido lector, que estas invirtiendo tu tiempo en este artículo, te preguntarás. ¿Es que Columna Gamer solo me va a vender humo con una explicación tan de andar por casa?

Por supuesto que no. Para que se pueda valorar el manhwa aquí va un listado de lectura de estas maravillas del ya no tan lejano oriente (recuerda que no es un ranking, el orden no otorga más valor)

LOS RECOMENDADOS

Yongbyeong Maluhan

Si te gusta la fantasía pero eres más de Berserk que de una historia estilo señor de los anillos, este es tu manhwa.

Con una calidad de dibujo bastante buena, Yongbyeong Maluhan nos trae una historia de un mundo de humanos que se ve asediado por una especie de demonios, de aspecto muy similar a orcos, que ejercen su crueldad sobre los reinos que están comenzando una guerra a gran escala. En esta historia, el protagonista, Maluhan, va a  tomar el papel de una élite de mercenarios que tiene la capacidad de abatir a estos demonios, no sin ciertas dosis de sangre.

La historia es muy fluida y el dibujo anatómico es perfecto. Los trazados y movimiento se dejan ver en las viñetas en blanco y negro. Hay buenas transiciones de viñetas y diseños de personajes muy bizarros como toda buena historia de demonios. Aunque su extensión es relativamente corta, es una experiencia de lectura que puede ser muy gratificante para una tarde en casa. Lo único malo es que su producción lleva detenida indefinidamente.

The Girl Next Door

Se trata de un manhwa para adultos que cruza la barrera de la insinuación (se podría considerar un hentai). La historia se centra en un matrimonio que tiene a la hija de una vecina, una adolescente, en su casa porque su madre no le presta atención. El problema de la historia se desarrolla a la muerte de la mujer del matrimonio y de cómo el nuevo viudo, Ki-Jung, empieza a desarrollar sentimientos hacia la muchacha adolescente (y con sentimientos nos referimos a apetencias sexuales). La cosa se enreda más cuando nuestro peculiar viudo se encuentra en un prostíbulo a la madre de la muchacha adolescente y de aquí empiezan a escalarse las situaciones.

Más que por su historia, The Girl Next Door destaca por la calidad de su dibujo en formato webtoon. Los colores juegan muy bien con las luces y las sombras y los brillos definen bien a los personajes y sus estados de ánimo. Aunque podría tratarse de un primo lejano del hentai, la historia no gira solo en las relaciones sexuales sino en la profundidad de personajes. Esto hace que recuerde un poco a obras como Nozoki No Ana y tenga un cierto aire a Nabokov. Aunque, eso sí, solo para adultos.

Under Prin

Under Prin es una historia de viejas leyendas descubiertas. Lord Perdien es un demonio de primer nivel que vive en el mundo humano camuflado como un padre sobreprotector. El problema llega cuando Miryu su hijo, tras toparse con una súcubo, pierde el conocimiento y cae enfermo. Esto hace que se firme un pacto entre Perdien y la súcubo, lo que inicia la espiral de visita al mundo de los demonios mientras lidia con su día a día.

El dibujo carece de muchos fondos, sigue la perspectiva del webtoon y aunque el color está bien sombreado tiene algunos fallos de perfilado apreciables. La historia es relativamente brusca y en muchos casos parece que falta una justificación. No obstante, sí que aparecen muchos guiños cómicos que permiten arrojar un poco de aire a una historia que podría tener una carga muy densa. En definitiva, si buscas una historia ligera y que se lea sola, Under Prin es tu manhwa.

Tower of god

Si nunca has tenido la sensación de que algo sigue la filosofía de La historia interminable sobre la frase “Adelante a cualquier parte” es porque no has leído este manhwa. Shin-eh Tahp o la Torre de dios presenta una historia de Baam , un muchacho que en busca de su amiga Rachel se adentra en una torre infestada de pruebas que le harán ver un número incesante de personajes.

Lo cierto es que el dibujo de Tower of god no es lo que lo posiciona en esta lista. Por otra parte su capacidad de diseño de personajes a cada cual más extraño, la forma de crecimiento de guion al más puro estilo shonen de Baam y su mejora del shinsoo, y la peculiaridad de algunas de las pruebas; hacen que esta historia sea a día de hoy una de las más leídas de las nacidas en Corea (tal vez solo eclipsada por Noblesse o Habaegui Sinbu). Durante toda la historia se cumple el cliché de la búsqueda del tesoro, pero es tan directamente presentado que casi estas deseando que a cualquier pregunta del protagonista la respuesta sea: “en la cima de la torre”.

Chunchu

También conocido como el “Demonio genocida”, Chunchu narra la historia de dos gemelos nacidos bajo una maldición profética. Ambos son hijos del emperador, pero la profecía cuenta que uno de ellos es un demonio. Chunchu juega el papel de desterrado con poderes que le persiguen y una especie de maldición que le lleva a traer la muerte a su entorno.

El dibujo tiene un trazado fino, bien definido y sin emborronamientos. Un perfilado que se aprecia muy bien en el blanco y negro que juega a su favor. No hay diseños anatómicos exagerados y sin embargo la fluidez de los combates al estilo battle royal hacen que parezca creíble que la pelea se esté desarrollando en una batalla mientras se le ve progresar. En cierta medida recuerda un poco al trabajo de mangas japoneses como “La espada del inmortal”.

The Gamer

Aunque imite las líneas de otras historias como pueden ser Hack o Sword Art Online, The gamer introduce una vuelta de tuerca al mundo del videojuego en el manga. Si normalmente cuando vemos una historia de videojuegos nos encontramos personajes que se introducen en el juego y quedan atrapados en él o se vuelven dominantes de ese mundo, como el caso de Overlord, en The Gamer es la realidad la que se convierte en videojuego. Desde las primeras viñetas el protagonista demuestra una cierta capacidad para ver los niveles de las personas y sus capacidades (incluidas las propias). Esto hace que salgan guiños muy interesantes como las “quest” que todo el mundo hace en su día a día, como ir al supermercado. En el fondo, si algo trae esta historia es un nivel de frescura y de interpretación que solo sería comparable a la maravillosa película “Stranger than fiction” donde los protagonistas son conscientes del mundo que los rodea (lo que en guion se llama diégesis)

En cuanto a su nivel técnico, su dibujo es limpio y sigue el formato de webtoon. Todo se presenta a color con viñetas simples y muchos espacios en blanco. Esto puede resultar menos atractivo si no estás acostumbrado a este género y hace que muchos trazados no fluyan tan bien como en otro manhwa. No obstante, los juegos de pixelación y el propio guion hacen esta historia una de nuestras recomendables

Trace

Los más veteranos de nuestros lectores puede que recuerden la serie televisiva Héroes. Trace toma las bases de una sociedad coreana donde algunas personas desarrollan habilidades extraordinarias que les permiten tener literalmente superpoderes, un guion muy similar al del actual Boku no Heroe (My heroe academia). Supongo que te estarás preguntando, ¿por qué Columna Gamer recomienda un manhwa que usa la misma historia que un manga muy popular del último año?

Simplemente por su historia. Los protagonistas de Trace funcionan siguiendo los patrones de una novela río, es decir que cambian de protagonista cada cierto tiempo y nos obligan a ver perspectivas más complejas. Su historia es mucho más adulta y refleja realidades duras en una sociedad que se debate entre la persecución de los Trace (personas con superpoderes) y unos seres de ojos vendados que aparecen para dañar a la sociedad llamados Troubles. Esta combinación, las diferencias para usar sus habilidades con respecto a los modelos occidentales de superhéroes y la profundidad del diseño de personajes, hacen esta serie un producto adictivo y más que recomendable.

¿Lo malo? Tal vez que su formato webtoon no es tan perfilado como el de otros productos y el dibujo en algunas partes pierde parte de su definición. No estamos hablando que sea un One Punch Man (original) ni mucho menos, pero sí es cierto que el autor parece centrarse mucho más en la aplicación del color que en el propio boceto de algunos personajes.

The Breaker/ The Breaker: New Waves

The breaker y su continuación The breaker: New Waves presentan una historia bastante clásica de profesor de artes marciales. Tiene un cierto aire a Great Teacher Onizuka y algunos golpes de humor que no paran de recodar a obras como Shijō Saikyō no Deshi Ken’ichi.

El argumento sigue una premisa simple: protagonista débil al que maltratan en la escuela conoce a maestro suplente con cierto aire rebelde que le puede enseñar artes marciales. Desde aquí todo va desvariando en el buen sentido.

El trabajo está realizado en blanco y negro con una clara diferencia en el detalle que presenta la continuación de la historia cuyos perfilados son muchísimo más definidos y los dibujos más limpios. Aun así, incluso su versión de The Breaker tiene una lectura de movimientos mucho más clara que la de la mayoría de los mangas de este perfil. Si observamos las posturas o los golpes su legibilidad es bastante alta y en muchos casos se convierte en el fuerte del dibujo.

Habaegui Sinbu (Bride of the Water God)

Se trata de un sunjung manhwa, lo que en el mundo de los géneros definen como manhwa para mujeres. La historia gira en torno a una mujer, Soah, que es seleccionada por su poblado para ser sacrificada al dios del agua Habaek. Al comienzo de la historia el dios del agua decide no matar a la joven y la acoge dentro de su reino. Es aquí donde se inicia un juego de complots alrededor de la corte de Habaek que obligan al lector y a la protagonista a cuestionarse en quién pueden confiar.

Tal ha sido el éxito de esta obra que terminó derivando en una serie surcoreana de actores conocida como “The bride of Habaek”. Es un spin-off de la obra que desvía un poco el hilo inicial más clásico y adapta la trama de complot a un primer caso de confrontación a cuatro bandas. Aunque recurrir a la serie puede no ser lo más acertado, el mero hecho de que una adaptación de manhwa llegue a esos niveles es solo prueba del excelente trabajo que hay tras la obra.

A nivel artístico la obra es una auténtica obra maestra. Dibujada en blanco y negro construye personajes de miradas vivas con posturas dinámicas y muchísimos dobles significado en el juego entre personajes y fondo. Toda la obra sigue una calidad exquisita que le ha dado una fama bien merecida como obra de gran calidad.

Noblesse

Seguramente sea el más conocido de esta lista. Ya ha tenido una versión de anime y de OVA que lo han convertido en una obra que arrasa con la popularidad de muchos jumps. La trama de Noblesse se apoya en las clásicas historias de vampiros y sociedades secretas. En la historia, su protagonista Rai despierta de un largo sueño de 820 años y realiza lo que todo vampiro de su categoría haría: apuntarse al instituto (fastídiate crepúsculo). En él, nuestro noble de la noche conoce a los demás protagonistas: Shinwoo, Ikhan, Yuna y sobretodo, el genial Frankestein que hace de director y sirviente a partes iguales.

Como consecuencia, el manhwa juega muy bien con el uso de color en el estilo webtoon y tiene una buena alternancia de guion entre las partes más cómicas y las áreas de tensión narrativa. en definitiva es una obra digna de seguir y sin una trama excesivamente complicada que te distraiga de su función entretenida.

Y si te quedas con ganas de más…

La lista de manhwa puede ser interminable. Esta lista podría haber presentado otras muchas obras como Jack Frost, Hardcore Leveling Warrior, Dr. Frost, 4 Cut Hero, Red Storm o la maravillosa Dice. 

¡Ya no hay excusas! ¡Lánzate a la lectura de Asia continental!

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