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Hoy tenemos la suerte de poder entrevistar a Donatella Iannuzzi, editora y dueña de Gallo Nero, la pequeña editorial que desde que empezó, ha dado mucho que hablar. La entrevistamos en relación a su catálogo manga, y nos revela como fue el proceso de editar a Yoshiharu Tsuge, al igual que lo siguiente que va a publicar. No te lo pierdas.

Ken Takato: ¿Cómo surgió la editorial Gallo Nero y qué nos puedes contar de su historia?

Donatella Iannuzzi: Empecé en 2010 con tres colecciones bien definidas: piccola, narrativas y gallographics. Lo primero que edité, fue narrativa, pero asociada de alguna forma a la novela gráfica, por lo que desde el principio, la editorial ya tenía ese carácter híbrido. A partir de ahí, he ido alimentando las tres colecciones, aunque la única que ha sufrido un cambio más radical, ha sido justamente la gráfica, ya que los mangas se han consolidado como una colección autónoma.

KT: ¿Cuál es el origen del nombre?

DI: El origen es italiano. Gallo Nero es el sello de Denominación de Origen del vino Toscano, por lo que se asocia a calidad, idea que quería transmitir con mi catálogo.

SelloGalloNeroKT: ¿Cómo ha sido la evolución de la editorial?

DI: La evolución, ha sido lenta pero firme. Una editorial pequeña como la mía y con poquitos títulos al año, hace que todo vaya despacio. Al principio fue complicado, ya que la editorial no se conocía, el público tenía que familiarizarse con ella y había que llegar a todas las librerías posibles, pero la verdad, que poco a poco he ido consolidando la editorial.

KT: ¿Con qué autores comenzaste la colección gráfica?

DI: Empecé con El caso Pasolini. Crónica de un asesinato de Gianluca Maconi. Esta novela gráfica dio paso a la publicación de autores del underground norteamericano como Harvey Pekar y Robert Crumb. Luego más tarde, vino la incursión en el manga con Kanikosen, y hasta la fecha.

KT: ¿Por qué realizaste esa incursión en el mundo del manga?

DI: Yo siempre he sido muy filonipona, siempre me ha gustado la cultura japonesa, pero la incursión en el manga fue por casualidad. Realmente con Kanikosen, no me planteaba publicar manga como tal.

Vi que había una adaptación del texto de Takiji Kobayashi y opté por la versión gráfica, nada más. De hecho, fue una edición bastante regular, ya que el sentido de lectura lo puse de manera occidental. En mi cabeza, pensaba que la historia iría más dirigida a lectores de novela gráfica, que al público objetivo de manga.

KT: ¿Tuviste alguna idea previa de cómo sería el mercado de manga japonés?

DI: No, no tenía ninguna idea previa, pero la verdad que con Kanikosen la experiencia fue muy agradable. Pedí a mis traductores que solicitasen los derechos para publicar la obra, y como corresponden a una fundación que difunde la obra de Kobayashi, nos cedieron los derechos sin problemas. Aunque no ha sido así con todos los títulos.

KT: ¿Cómo ves la situación actual del sector?

DI: Yo la veo bien. Está en un momento bastante dulce. El manga ha salido de ese concepto de “es para frikis”, para abrirse a un público más amplio. Hay títulos que han ayudado en ese aspecto, como El hombre sin talento, que ha llegado a un público que jamás había leído manga. De hecho, se ha reseñado hasta en grandes medios como El País, lo que ha posibilitado esa expansión de la que hablo.

KT: ¿Qué relación tienes con editoriales de manga o con eventos y ferias relacionadas con el sector?

DI: Tengo relación con todas las editoriales literarias independientes, somos todos muy amigos, pero con las editoriales manga no, por que no coincidimos en los mismos círculos. Sus canales de difusión, su público, sus eventos y su mundo, están muy alejados de la vida literaria del libro. Viajamos en paralelo, pero por otro lado, he descubierto portales dedicados al manga y ha sido muy interesante ver el entusiasmo del lector de manga, ya que fue una reacción que no me esperaba.

Respecto a las ferias o salones del manga, voy de vez en cuando, pero no como profesional. Alguna librería amiga lleva nuestros títulos, pero con tan poco catálogo, no me he planteado la posibilidad de asistir como stand.

KT: ¿Cómo definirías tu línea manga?

DI: Mi catálogo está lleno de autores, que juntos o por separados, dieron vida y un impulso literario a un formato, que por si estaba muy bien, y lo renovaron. Autores que utilizaron el manga para expresar su frustración, su tristeza o su soledad y lo consiguieron de una manera indirecta y sutil. En un concepto, manga para adultos de la generación Garo o relacionado con esa mentalidad artística.

KT: ¿Para qué clase de lector editas?

DI: Habría dos tipos. El lector clásico de manga, que solo está interesado en eso, y por otro lado, el lector de narrativa, que explorando, da con el cómic japonés y descubre otro formato. Pero en general diría, que ambos tienen cierto gusto literario por la tristeza y son capaces de disfrutar de ello.

Elhombresintalento

KT: ¿Dónde buscas a la hora de encontrar nuevos títulos que editar?

DI: Suelo ojear el mercado extranjero, pero también hay mercados como el de Estados Unidos, que llegan más tarde que Europa. De hecho, el New York Times va a publicar El hombre sin talento a través de mi mediación. Todo el mundo sabía que Yoshiharu Tsuge no quería vender los derechos, y conmigo fue la primera persona con la que inició los tramites de editar fuera de Japón, tras el fiasco de la edición francesa. Y si no es esa vía, siempre ojeo a autores por internet o dentro del mercado japonés.

KT: ¿Cómo son las negociaciones que has tenido con los autores o editoriales japonesas? ¿Has tenido que viajar allí para poder empezar los trámites?

DI: En el caso de El hombre sin talento, no tuve que viajar a Japón, ya que mis traductores se mudaron allí y montaron una agencia. Así que ellos, fueron mis intermediarios para conseguir las licencias. Desde 2012 empezaron las negociaciones para poder publicar a Tsuge, y hasta tres años después no lo conseguí. No podría explicarte qué le hizo cambiar de opinión, pero ocurrió. En general todo es muy lento, así que hay que tener paciencia.

KT: ¿Los autores o editoriales tienen algún tipo de exigencia en la traducción o maquetación?

DI: Ellos quieren ver la cubierta, es lo que más les importa, que se parezca lo más posible al original. Eso, y que se edite en el sentido de lectura oriental, lo cual me parece bien. En Nejishiki por ejemplo, contraté a una especialista en onomatopeyas japonesas, pero porque me parecía importante, no suelen exigir mucho más.

KT: ¿Has competido contra alguna otra editorial para obtener la licencia de algún manga?

DI: De momento no. Fiché El club del divorcio, pero ECC ediciones ya había cerrado la negociación. Y al revés también ha pasado, de cerrar licencias y que otras editoriales estuvieran interesadas en el mismo titulo.

KT: ¿Qué ha representado para ti, editar El hombre sin talento y en general, a Yoshiharu Tsuge?

DI: Sin duda, ha abierto muchas puertas. A los japoneses les dio confianza en la editorial, y este título nos dio proyección internacional. A parte, vendió mucho, y eso provocó que los lectores conocieran el resto del catálogo. Saber que hay público para un autor como Tsuge, da mucha confianza, porque mi intención es editar todo de él.

KT: ¿Pensaste en algún momento censurar algunos relatos?

DI: No. Por ejemplo, la edición italiana de Nejishiki solo comparte dos relatos con la española. Han eliminado las escenas más violentas, como los momentos sexuales, pero yo considero que, primero, es una temática onírica, y segundo, era otra época. Soy la primera que condena esas actitudes, pero censurar no me parece justo para el autor.

KT: ¿Sobre Masahiko Matsumoto y su obra, qué me puedes contar?

DI: Ese título me llegó desde una edición francesa. Me gustó mucho y decidí publicarlo. Curiosamente, es el manga que peor ha funcionado, quizás por el dibujo infantilizado, no sé. También es verdad, que fue el primer manga en el que decidí cambiar la tipografía. Quizás pudo ser eso. Las negociaciones fueron con el hijo de Matsumoto y fluyeron sin problemas.

KT: ¿Sobre Yoshihiro Tatsumi qué me puedes contar? ¿Tienes pensado reeditar lo descatalogado de Tatsumi?

DI: Pescadores de medianoche fue una edición seleccionada por el mismo Tatsumi para la editorial Landmark de Singapur. Lo leí, me gustó, vi que no estaba previamente editado en español y decidí publicarlo. Respecto a las reediciones, de momento no lo tengo pensado. Estoy más enfocada en sacar autores nuevos. Al sacar tan pocos títulos al año, prefiero ir incorporando autores nuevos al catálogo, y cuando acabe la ronda, profundizar más en cada uno de ellos.

KT: Y por último, ¿qué nos deparará Gallo Nero?

DI: Mi vida en barco de Tadao Tsuge está en maquetación y tiene previsto salir en Marzo. También están previstos Miyoko Asayaga kibun de Shin’ichi Abe para Octubre, y para más adelante, Gold Pollen de Seiichi Hayashi y Tokyo Good-bye de Oji Suzuki.

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